Pasó la Navidad con el alboroto general que trae consigo, y nosotros dormimos, el bebe es aun muy pequeño para darse cuenta de lo especial del día. De lo que sí se dió cuenta fue de la llegada de los abuelos, a que contento se puso el crio! Toda la semana anduvo atento, la primera noche no se quería dormir, no fuera a ser que se le fueran los abuelos!
Así pasó la semana, entre que trabajamos y atendemos desconocidos y tratamos también de atender a los abuelos... y al crio que pega la carrera no mas ve la puerta abierta.
Asi con con todo, ya sin los abuelos y de vuelta a la rutina, sigue el trabajo (atendiendo extraños que luego se vuelven un poco mas familiares) y seguimos haciendo silencios, esperando en este silencio de la noche que un día salga el sol y finalmente me diga: Mama...
¡Je, je, je! ¡Con razón, con tanto pinche escándalo ya no quiere decir palabra! ¡Demasiado ya! =)
ResponderEliminarPero ya vendrá, ya vendrá...
¡Beso!